Publicado el: 4th June, 2009
Título Original: Angels and Demons
Dirección: Ron Howard.![]()

País: USA. Año: 2009.
Duración: 138 min.
Interpretes: Tom Hanks (Robert Langdon), Ewan McGregor (Camarlengo), Ayelet Zurer (Dra. Vittoria Vetra), Stellan Skarsgård (comandante Richter), Pierfrancesco Favino (inspector Ernesto Olivetti), Armin Mueller-Stahl (cardenal Strauss).
Guión: David Koepp y Akiva Goldsman; basado en la novela de Dan Brown
Música: Hans Zimmer.
Angeles y Demonios sigue la plúmbea estela de “El Código Da Vinci”. Ambas películas están basadas en auténtico material de derribo literario al que las altas esferas vaticanas encumbraron con una impagable campaña de marketing.
Angeles y Demonios perpetúa los mismos defectos que su antecesora: soporífiferos pasajes expositivos y deficiente narrativa visual. El código Da Vinci es la película ideal para la radio, un film para ciegos.
Ron Howard, cuyas mejores películas son las que menos dinero han recaudado, hace un “downgrade” de su talento para ofrecernos un blockbuster plano, aburrido y apolillado. Parece mentira que el autor de “Cinderella Man” y “Frost / Nixon” se muestre incapaz de provocar la más mínima emoción a lo largo de más de dos eternas horas. Tom Hanks en piloto automático y con un peluquín que lo acerca peligrosamente al Nick Cage de “La Búsqueda”.
Mención especial para el atroz doblaje al castellano.
Lo Mejor: Eficaz remedio contra el insomnio.
Lo Peor: Que cada vez se exija menos a los Blockbusters.
Calificación: 1 / 5
Popularity: 40% [?]
Un bodrio de campeonato
La película es una sombra muy delgada de lo que ha llegado a ser el libro, y eso que el libro, tan bueno, no es. Así que ya se pueden imaginar que la película es mala, mala.. pero mala. Además de obviar ciertos pasajes del libro y hacer una libre adaptación de otros que no vienen a cuento (por ejemplo, siempre imaginé al director del CERN como el Profesor Xavier de los X-MEN, y en la película ni siquiera sale), la película tiene los detalles nombrados arriba, en que no explican nada, dan por sentado que el espectador ya sabe de qué va la trama, como si toda la gente que va al cine ya se tuviera que haber leído el libro. Resumiendo, un desencanto; pero no solo con Ángeles y Demonios, es que me pasó lo mismo con El Código Da Vinci. Pues ahí queda eso.