Publicado el: 20th July, 2009
Del 16 al 19 de Julio se ha celebrado en la bella ciudad medieval de Ubeda el ya clásico festival de música de cine “Ciudad de Ubeda” . En esta V edición se
han dado cita compositores tan importantes como Christopher Young, Patrick Doyle Michael Giacchino, Phillipe Rombi, Joel McNeely y Roque Baños, entre muchos otros.
El jueves 16 por la tarde, el compositor italiano Claudio Simonetti, ex componente del mítico grupo Goblin. Simonetti habló sobre todo de su colaboración con el maestro del “Giallo” Dario Argento. Además se presentó el libro dedicado al compositor escrito por Gabrielle Lucantonio. Se proyectó un fragmento de la película “Suspiria” y se abrió paso a una ronda de preguntas por parte de los aficionados.
También Wataru Hokoyama, joven compositor en alza y autor de la excelente música del videojuego “Afrika” amenizó a los presentes con fragmentos de su música. Hokoyama fue alumno de uno de los invitados estrella de este año, Christopher Young.
Por desgracia, por la mañana no pudimos acudir a una charla homenaje al gran George Delerue de la mano de Robert Towson -director artístico del festival y productor musical de Varése Sarabande- y Cotte Delerue, viuda del compositor. Las diez de la mañana era una hora demasiado temprana y muchos congresistas no habian llegado aún a la ciudad. Una pena.
Por la noche se celebró la ceremonia de entrega de premios Goldpirit / Jerry Goldsmith para compositores noveles de la música de cine y audiovisual. Sin duda Aritz Villodas fue el gran triunfador de la noche.
Tras la gala quedamos en el pub Monosabio, otro de los clásicos puntos de encuentro del festival dónde el siempre divertido Christopher Young tuvo a bien invitar a los allí presentes a una ronda de copas. Charló con todo el mundo y convirtió el pub en una auténtica fiesta.
El Viernes 17, Joel McNeely tuvo la papeleta de tener la charla a la temida hora de las diez de la mañana. Pocos supervivientes de la noche en el Monosabio tuvieron fuerzas para llegar a esta intempestiva hora. Con todo, McNeely tuvo un buen auditorio. Nos contó interesantes anéctodas y habló sobre su carrera
McNeely junto con Robert Towson hicieron una apasionada defensa del CD físico frente a los archivos descargables. Los allí presentes mostraron su acuerdo con una fuerte ovación. Eso sí, la petición -en tono desenfadado- de McNeely a no intercambiar archivos por internet no levantó tantos aplausos.
La charla posterior de Patrick Doyle y su orquestador James Shearman fue muy interesante y divertida, debida sobre todo a la simpatía del compositor escocés. En la ronda de preguntas, un congresista protagonizó la anécdota del día con una pregunta más propia de “Donde Estás Corazón” que de un congreso de música de cine.
Por la tarde, Chris Young, muy solicitado durante todo el festival subió al escenario para hablarnos de un sinfín de cosas que iban desde su participación en las musicalmente accidentadas Spiderman 2 y 3 hasta la barriga de Sean Connery. Sencillamente no hay palabras para describir la energía de esta fuerza de la naturaleza. La intérprete tuvo problemas para traducir a Chris debido a la velocidad a la que hablaba. Desde luego siempre es preferible oír al compositor en versión original. Young mostró en primicia dos -espléndidos- temas de sus últimos trabajos: “Drag me to Hell” y “Creation“. Los cortes entusiasmaron a todos los presentes. Por si fuera poco, Young alentó a los jóvenes compositores que empiezan y les animó a que fueran a Los Angeles, ¡ofreciéndoles ajolamiento gratis si es preciso! . Durante los días del evento, Chris dio consejos a quienes le preguntaron, oyó cuantas maquetas le pusieron y firmó cuanto le pidieron. Sin ánimo de desmerecer a nadie, pues todos los invitados fueron encantadores, Christopher Young se convirtió por méritos propios en el más querido del festival.
La noche del viernes, en el precioso marco del Hospital de Santiago, tuvo lugar un recital que incluía tanto obras escritas para el cine como partituras extracinematográficas. Doyle ejecutó bellas adaptaciones para piano de sus obras, algo que también hizo Phillippe Rombi, que elevó sobremanera el listón del recital con su genial interpretación. También nos sorprendió lo bien que Joel McNeely toca la flauta travesera. La discutible selección de algunas obras empañaron el conjunto del recital. Particularmente clamó al cielo el flaco “homenaje” que se le hizo a Delerue, debido a las piezas de difícil audición que se interpretaron; cuando precisamente el compositor francés tiene una extensísima obra melódica donde elegir.
El sábado, de nuevo el gran madrugón, pero nos levantamos con alegría porque íbamos a ver y oír al gran Michael Giacchino.
De Giacchino nos sorprendió no sólo su rejuvenecido aspecto, sino su carácter abierto y bromista. Empezó la charla con humor y mucha energía, la cual se fue diluyendo un poco en parte debido a la hora que era y en parte al poco interés de las preguntas que le hicieron. Con todo fue un placer oír a Michael hablar sobre sus trabajos, su colaboración con J.J. Abrams y sobre todo, disfrutar de su sentido del humor. A la salida se mostró muy cercano con la gente y disfrutó charlando y haciéndose fotos con sus fans.
Después, fue Phillippe Rombi quien nos habló sobre el proceso de composición para el cine, su forma de abordar los trabajos y su relación con el director François Ozon. Simpático y algo tímido, Rombi fue, para los desconocedores de su música, la gran revelación de este festival. Sin duda un compositor que merece muchísima más proyección.
Roque Baños, habitual del festival, compareció en esta ocasión acompañado de Santiago Segura, recién llegado de Nueva Zelanda del rodaje de “El Hobbit” de Guillermo del Toro. El tándem se centró básicamente en sus trabajos para la serie de “Torrente” . Segura, como ya sabréis, es un tipo ingenioso y divertido que sabe como meterse al público en el bolsillo. Sin embargo creo que se retrató como persona al cebarse y mofarse injustamente con la pregunta que le hizo un niño de 9 ó 10 años. Una cuestión que no fue ni mejor ni peor que la de otros asistentes. También amenazó con una cuarta y quinta parte de Torrente. En una cosa coincidimos: ¡que suerte tiene de contar con Roque para la música! .
Por la tarde, la entrega de los premios Goldspirit a las mejores bandas sonoras, compositores y temas de año fueron uno de los puntos bajos del festival. Con un insoportable calor en el Teatro Cinema Ideal -¡El aire acondicionado es impresdincible en esas fechas!-, la ceremonia fue presentada con varios “sketches” que, aunque realizados con todo el cariño del mundo, no funcionaron ni hicieron gracia. Además de superar los niveles de frikismo que algunos podemos tolerar.
El sábado por la noche, el epicentro del festival: el concierto sinfónico.
Tuvimos el privilegio de oír una buena selección de piezas de Patrick Doyle, dirigidas por Joel McNeely. “Swordfight” (Hamlet), el tema romántico de Frankenstein, “The Wedding Night”, “String Folly”, de Gosford Park ,“My Thoughts Be Bloody”, de Hamlet , el tema coral “Strike Up Pipers” de Much Ado About Nothing y “Corasik” una pieza homenaje a Enma Thompson fueron un gran muestrario del talento y elegancia del compositor escocés.
La suite de Agnes of God, de Georges Delerue, dirigida por McNeely rindió -esta vez sí- un sentido homenaje al maestro francés de la melodía. McNeely dirigió Una suite de sus obras Tinkerbell y Tinkerbell 2. No me pidas que te bese porque te besaré, de Aritz Villodas dio paso a la parte de Caudio Simonetti. El compositor junto con una soprano interpretó al piano una selección de sus obras Suspiria, Profondo Rosso y Phenomena. Una música diferente a lo que habíamos oído en el resto del concierto pero muy interesante.
Tras él, fue Michael Giacchino quien remotó la función de director de su propia obra: Los temas de Lost, Star Trek, Ratatouille y Roar! deslumbraron al público por su energía y frescura.
La segunda parte del concierto se inició con una suite de Torrente, compuesta y dirigida por Roque Baños. Se incluyeron las canciones de la segunda y tercera parte de las películas. Santiago Segura puso voz al tema “Misión en Marbella”. Un momento divertido pero que quizás rompía la atmósfera del concierto.
Fernando Velázquez, que dirigió una suite de El hombre esponja, presentada por el director de cine J.A. Bayona. El japonés Wataru Hokoyama sorprendió a la audiencia con una brillante suite de su partitura para Afrika, arrancando una gran ovación. Pascual Osa dirigió una extensa suite de El lince perdido, de Sergio de la Puente, compositor revelación del año.
El domingo por la mañana un momento esperado por muchos y temido por otros. La masiva firma de discos por parte de los maestros. Cientos de personas y miles de discos firmados, horas de espera e infinita paciencia por parte de los compositores. Los invitados hicieron felices a propios y a extraños firmando y dedicando cuanto le pusieron por delante. Pero los rostros de algunos delataban el cansacio y la cuasi-tortura a la fueron sometidos por algunos.
Aunque había un teórico límite de tres carátulas por compositor, no fueron pocos los que se llevaron su colección completa de CDs, DVDs y Blu-Rays. Sin olvidar camisetas, postérs, fotos y programas. Muchos nunca tienen bastante y han abusado. Aunque la firma estuvo relativamente bien organizada se imponen límites más estrictos aquí.
El domingo continuó con una comida de hermanamiento -casi a la hora de la merienda-, mesa redonda con todos los invitados y se cerró con una fiesta flamenca. Ubeda siempre depara cuatro días inolvidables que desgraciadamente no volverán hasta dentro de un año.
Por: Juan José Calvo Ramos
Fotos: Berto Pena
Popularity: 29% [?]
V Festival de Musica de Cine Ciudad de Ubeda – Crónica de una fiesta musica…
Crónica del festival de música de cine "Ciudad de Ubeda" 2009…